PASTEL DE RIGATONI, ESPINACAS Y RICOTTA


Es llegar el buen tiempo y la idea de preparar pasteles se dispara, así que poco a poco, iré subiendo los pasteles que tengo pensados para esta temporada de excursiones primaverales que tanto me gustan. Hoy os traigo un pastel de pasta de lo más sabroso y rico, tanto que mi sobrina Lucía, que no come espinacas, comió y repitió y mi sobrina Andrea quiere volver a preparar la receta, así que, a todos los que tengan problemas con esas hojas de color verde, anotad la receta.


INGREDIENTES

250 gr. de rigatoni.
500 gr. de queso ricotta o requesón.
250 gr. de espinacas.
Sal y pimienta.
Unas hojas de albahaca.
Nuez moscada rallada.
50 ml. de caldo de verduras.
50 ml. de vino blanco.
Queso parmesano para servir.


  1. Ponemos una olla al fuego con los rigatoni y los cocemos en abundante agua caliente con sal hasta que queden al dente, es importante que no se hagan demasiado. Con cuidado los escurrimos, los pasamos por agua fría y los dejamos sobre un paño para que se sequen bien.
  2. Ponemos un cazo con el vino y el caldo y llevamos a ebullición, retiramos del fuego y reservamos.
  3. Sobre una bandeja de horno, vamos colocando los rigatoni uno junto a otro hacia arriba, hasta completar la bandeja entera. Rociamos con la mezcla de vino y caldo.
  4. Picamos muy fino las espinacas y las mezclamos con la ricotta, sal pimienta, un poco de nuez moscada y las hojas de albahaca. Con ayuda de una manga pastelera, vamos rellenando los rigatoni. Una vez listos, horneamos unos 20 min. o hasta que veamos que comienzan a dorarse.
  5. Retiramos del fuego y añadimos por encima un poco de parmesano recién rallado.

Un pastel ideal para realizar en familia, así los procesos son más rápidos y lo tendremos listo en un momento, y en un rato a disfrutar todos de esta deliciosa y original receta de pasta.


Si no encontráis ricotta, podéis usar requesón, la textura es muy similar y hará una función muy similar a la del otro queso, quedará delicioso con cualquiera de los dos. Si tenéis verduras por casa, las podéis picar bien con ayuda de un robot de cocina y añadirlas a la masa, no será un pastel de espinacas, pero el resultado será delicioso.


Esta receta, como os decía en la introducción, tiene todas las papeletas para engañar y hacer que los más pequeños coman espinacas si es que estas se les resisten, ya que van muy picadas, con lo que no se ven, la presentación es de lo más original y la pasta va gratinada con queso, a lo que no hay nadie que se resista a eso, verdad?


Un plato ideal para una excursión con amigos, se puede preparar el día antes y estoy seguro que a quién se lo pongáis delante, va a quedar encantado con el plato, tanto por la presentación como por su sencillez y sabor, ya que resulta irresistible.


Utilizad los rigatoni más grandes que encontréis, o incluso canelones cortados por la mitad, como en la receta original, que he adaptado de la revista Saveurs. Cuanto más grandes, antes terminaréis de rellenar. También usad una boquilla grande, así evitareis que se quede atrancada con un trozo de espinaca y os cueste rellenar los rigatoni.


Espero que os animéis a preparar este pastel de pasta, en casa lo acompañamos de una salsa de tomate casera, que le aportó un toque extra de sabor y de jugosidad, con lo que si os sobra salsa de algún plato, no dudéis en aprovecharlo como acompañamiento, le irá de maravilla.




1 comentario:

  1. Ha quedado una presentación chulísima y además seguro que tiene que estar delicioso con ese relleno.

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